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3 de Enero de 2021 – El día sin Vijanera

24 noviembre, 2020 - General

La cultura de nuestro pueblo es para muchos de nosotros algo que siempre ha estado ahí, en parte porque ha pasado de generación en generación desde hace siglos con un único paréntesis forzado en el caso de la Vijanera. Y es que como siempre recordamos, para alguien de Silió las navidades son diferentes ya que nuestra ilusión no va acorde con lo esperable en dichas fechas. Son días de trabajo, nervios y emociones que concluyen el primer domingo del año en algo mágico que solo puede describir en su plenitud alguien de Silió. Si a día de hoy somos lo que somos es porque otros antes que nosotros trabajaron apasionadamente para dejarnos un legado tan rico, algo que a día de hoy nos sirve para presumir por todo el mundo. Precisamente es la importancia que damos a nuestros predecesores y su memoria lo que en estos tiempos nos hace ser más cautos aún si cabe.

Esta decisión que vamos a anunciar, no por previsible es menos dura y el hecho de que hayan pasado tantos meses desde que nuestro mundo cambió no hace más llevaderas sus tristes consecuencias. Por lo tanto, queremos comunicar que este año no habrá una Vijanera tal y como la conocemos el primer domingo del año. La situación actual nos obliga a minimizar el riesgo ante la posible llegada de visitantes y nuestro amor por las tradiciones nos exige ser responsables, especialmente con la salud de quienes nos han trasmitido este rico patrimonio inmaterial.

Estos momentos tan duros no se ciñen solamente a lo que debería pasar el 3 de Enero, los preparativos durante estos meses previos eran fundamentales a la hora de asegurar la cohesión intergeneracional de la comunidad. De hecho, ahora mismo la vida de nuestros vecinos ya es diferente porque no se habla de quien será el Zarramaco que llevará más peso, ni qué tema abordará la comparsa. Tampoco hay escayola en las mesas, no hay agujas perdidas, ni cuadrillas de chavales con sacos por el pueblo recogiendo hojas. El desván de nuestro local guarda la ropa sin que nadie la rebusque y el silencio invade nuestro pequeño mundo que en otras circunstancias rebosaría de vida. Todo el pueblo se uniría estos días trabajando en el local, en las cocinas y en sus montes pensando únicamente en lo que iba a pasar ese día. Pese a todo, lo más difícil de estas jornadas es responder a las preguntas de los jóvenes Vijaneros porque para muchos de ellos la tradición es uno de los momentos más esperados del año.

Los nacidos a partir de la década de los ochenta verán por primera vez en su vida un pueblo en silencio el próximo 3 de Enero. Un nudo volverá a apoderase de nuestro estómago, pero por una causa diferente. Mientras, los que conocieron Eneros sin Vijaneras sentirán también ese vacío, algo que ya parecía que nunca iba a volver a suceder. No habrá trapas mojándose en las pozas, ni rostros cubiertos por el tizne, ni manjuelos al aire. Tampoco se comerán las chichas en el almuerzo, ni el orujo calentará las gargantas en mitad de la fría mañana. No habrá prisas, ni nervios, ni caretas que protejan el torrente de sentimientos que se ocultan tras un rito con tanta carga simbólica. Sin embargo, debemos aprovechar ese momento para que nuestra memoria rescate los recuerdos vividos y así ser aún más conscientes de lo afortunados que somos. Las calles ese día estarán vacías, pero llenaremos ese hueco.

No somos dados a contar los años ya que, entre otros motivos, aún queda gente en nuestro pueblo que vivió las Vijaneras de principios de siglo. Sin embargo, precisamente hoy faltarían solo 40 días para celebrar lo que sería la Vijanera nº 40 en Silió tras años de ausencia. En esta fecha tan especial queremos dejar patente que seguiremos trabajando aún con más ganas por este rito milenario, auténtica seña de identidad de nuestra cultura tradicional. Además, la casualidad ha querido que este momento llegue precisamente cuando el ansiado reconocimiento como Bien de Interés Cultural con carácter inmaterial está más cerca que nunca.

Ni que decir tiene que este sencillo escrito es a la vez el más complicado y doloroso que ha tenido que afrontar la Asociación. Realizar este descanso obligado nos servirá para coger aún más fuerza de cara al año próximo y prometemos que seguiremos defendiendo la cultura tradicional de nuestra región. No en vano, hace casi 100 años los antiguos Vijaneros de Silió hablaban ya de que este rito era honra de nuestra patria chica. Por esta razón, estaremos eternamente orgullosos de haber nacido y crecido en este verde rincón al pie de la cordillera. Este lugar cargado de historia que en este siglo XXI se reivindica como el mejor guardián de nuestras tradiciones que, dicho sea de paso, para nosotros son las mejores del mundo.

Por último, solo nos queda esperar que los males pasen pronto aunque este año no podamos salir a espantarlos. En este momento nuestra amenaza no es el Oso, se trata de un enemigo invisible al que de igual modo debemos vencer. Por lo tanto, no se nos ocurre otra forma de cerrar estas líneas que gritando un fuerte y sonoro !Viva Silió y que viva la VIJANERA!.

Resultado XV Concurso fotográfico Vijanera 2020

5 julio, 2020 - General

Muy lejanos quedan aquellos días en los que nos reuníamos en el local y vivíamos el rito totalmente ajenos a lo que nos deparaba el destino. No eramos conscientes de estar siendo testigos de una Vijanera muy distinta a las que vendrán en esta tercera década del siglo XXI. La tradición ha llegado hasta nuestros días gracias a su capacidad de resistencia y adaptación a las diferentes circunstancias,  siendo este patrimonio inmaterial uno de los elementos más definitorios de la identidad cultural de nuestro valle. Aunque todo haya cambiado de forma brusca, no nos queda duda de que la esencia de la tradición se mantendrá más fuerte aún si cabe en un futuro, aunque la nueva realidad haga que se viva de otra manera.

Allá por el mes de Marzo, justo en el momento en el que revisábamos las casi 1.000 fotografías presentadas  y comenzaban las deliberaciones, todo cambió. Tiempo más tarde reanudamos las deliberaciones siguiendo las líneas marcadas en ediciones anteriores. Además de criterios puramente técnicos, el jurado ha valorado aspectos relacionados con la temática de la fiesta. A través de las imágenes presentadas por fotógrafos venidos de todas las partes de la península e incluso del otro lado del Atlántico, se condensa la esencia de una tradición milenaria. Como siempre reivindicamos, no es una recreación, se trata de un sentimiento que aflora tras meses de esfuerzo que transforman el día a día de la localidad, incluso en lo social. Por tanto, esto añade un plus de complejidad ya que los participantes han debido entender esta parte como paso previo a la captura de estos momentos. Detrás de lo estético reside la autenticidad de este rito de paso.

Un año más, queremos agradecer a todos los fotógrafos profesionales y aficionados el envío de sus trabajos. El año próximo se deberá celebrar el XVI Concurso fotográfico y a la espera de conocer como evolucionan los acontecimientos, las fotografías nos ayudan a revivir esos momentos. Nosotros, seguiremos trabajando sin descanso para dejar patente la ilusión que todo un pueblo vuelca para mantener la memoria de sus antepasados.

Y por fin, tras muchas deliberaciones, el resultado del XV Concurso fotográfico ha sido el siguiente:

Primer premio: Fernando Berani

Segundo Premio: Javier Rosendo

Accésit: Ricardo López

Mejor fotógrafa del Valle de Iguña: Jana Fernández

Gracias a la mirada de los fotógrafos que han participado este año.

Desde el Erecia hasta el Rin

17 febrero, 2020 - General

Han pasado ya 12 meses desde que los campanos retumbaran en el corazón de Europa. Aún embargados por la emoción vivida esos días recordamos parte de lo acontecido en aquellas jornadas de un atípico  y también caluroso mes de febrero. Gracias al esfuerzo de la Asociación, del pueblo y toda la gente que nos prestó su ayuda, el sueño se hizo realidad y pudimos mostrar  en el país helvético una de nuestras más antiguas tradiciones.  Allí descubrimos una sociedad organizada, respetuosa con la cultura tradicional y en la que «todo funcionaba» como se suele decir: «igual que un reloj suizo».

También nos sirvió para compartir esta bonita experiencia con más de 35 grupos venidos de todo el continente y con quienes hemos mantenido contacto, fruto del cual podremos vivir muy pronto sensaciones similares. Descubrimos muchos trajes idénticos y otros realmente impresionantes que nos animaron a seguir descubriendo este mundo que también se encuentra en pleno auge fuera de nuestra península.

Seguiremos trabajando como hasta hora con el objetivo de seguir demostrando al mundo la Vijanera que armamos los de Silió.

Nochmals, vielen Dank für alles