Noticia.

El Oso y el Amo

Simbolismo:

EL OSO
Va sujeto mediante una cadena al amo del que recibe instrucciones a base de latigazos y zarandeos, que son imitados por la chiquillería, que acosa al animal entre bramidos, gemidos, danzas y revolcones. Es perseguido hasta darle muerte, con el fin de acabar así con los males y desgracias que acarrea. Desde un punto de vista práctico era el peligro que acechaba a los ganados y que ponía en riesgo la supervivencia del grupo. De ahí pasa a encarnar el mal, convirtiéndose en portador de las almas de los difuntos. Su salida marca el comienzo de la primavera y el fin del invierno. “Si este salía y lo veía oscuro, esto es luna nueva, da un gran pedo soltando las almas de los difuntos…si por el contrario es la luna llena, vuelve otra vez a la cueva y seguirá durmiendo cuarenta días más alargando así el invierno”. De ahí la importancia de que salga y lo vea todo oscuro. Se trata de un personaje único si lo comparamos con el resto de carnavales de invierno. Este hecho a llevado a la fundación oso pardo a colaborar con la fiesta en varias ocasiones, ya que da testimonio de la importancia que este animal tuvo en la cultura de estos valles y sus gentes, de los que hace ya unos 100 años que desapareció. Se encuentra documentado que en las Vijaneras de Toranzo, en alguna ocasión salió acompañado de una Osa con la cual simulaba aparearse constantemente, los del lugar lo denominaban castrearle.

EL AMO
Representa al igual de los Zarramacos las fuerzas del bien, encargado de mostrar a la comunidad el animal capturado, hasta darle muerte finalmente  Mueve al Oso constantemente desde la parte de adelante, lugar de los Zarramacos hasta la zona de las parejas. Su forcejeo con el animal es constante, ya que este intentara mezclarse entre la gente y revolcarse en todas las pozas y charcos que encuentre a su paso. La cara va tiznada de negro aludiendo a la simbología comentada para el caso de los Zarramacos, ya que se trata del personaje encargado de sacar al Oso de su guarida.


Vestimenta:

EL OSO
Vestimenta: Se trata de un muchacho disfrazado con pieles de oveja, muy incomodo de soportar dado el calor que produce. El traje se confecciona de la siguiente manera: La cabeza se redondea normalmente con un casco en su interior. Se le añaden dos orejas en lo alto y un hocico con dientes de madera pintados y dos aberturas para los ojos. Consta de un cuerpo superior y unos pantalones todo ello, utilizando pieles de oveja bien lavadas y cepilladas. Las manos son unos guantes negros con uñas a modo de garras. Los pies están también forrados.

EL AMO
Vestimenta: También llamado Húngaro o Vagabundo, es el mozo que mantiene a raya al Oso, lo controla y lo domina mediante voces, palos y zarandeos. Viste indumentaria montera, polainas de piel, pantalones azules de trabajo (sujetos mediante un fajín rojo), camisa a cuadros y chaleco negro. Calcetines de lana por encima de los pantalones. Zapatillas de esparto con cintas de color azul o rojo. La cara va pintada de negro . Se cubre la cabeza con un gorro de terciopelo marrón. Al hombro porta un cuerno de vaca que hará sonar, así como una bota de vino que usará para calmarse la sed producida por el esfuerzo de contener al animal. Domina y sujeta al Oso mediante una cadena que atará a su cuerpo tras un forcejeo.