La ermita de Santiago posiblemente es el templo más antiguo del pueblo, incluso anterior al monasterio que dio lugar al edificio que actualmente se conserva del siglo XII.
En la ermita se conservan elementos arquitectónicos que atestiguan la presencia de una capilla anterior aunque el aspecto actual proviene en gran parte de la reedificación que realizó el capitán Diego de Quevedo Hoyos casado con Catalina de Mesones Velasco, con quien tuvo una hija, Luisa Quevedo Hoyos. En 1722 sus herederos obtuvieron licencia del ilustrísimo señor arzobispo de Burgos para reedificarla creando capellanías.