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Vijanera 2020 (Información útil)

26 diciembre, 2019 - General

Actos y horarios

Aunque los más jóvenes comenzarán tocar los campanos a las  7 de la mañana los actos principales empiezan sobre las 11:30 por lo que se recomienda llegar al pueblo antes de las 10 h. Pese a que las partes más «mediáticas» concluyen sobre las 14:30, recomendamos a los amantes de las tradiciones aguantar hasta entrada la noche. Además de poder compartir momentos con los vijaneros «supervivientes» habrá música de Cantabria por las distintas partes y negocios del pueblo.

Programa orientativo de actos principales:

Sábado 4 de Enero

12:00 h Vijanera infantil

Domingo 5 de Enero

7:00 h Toque de los Campanos por el pueblo

11:30 h Salida de los distintos grupos y captura del Oso

12:30 h Defensa de la Raya

13:30 h Lectura de las coplas y parto de la Preñá

14:30 h  Muerte del Oso

14:45 h  Recorrido de Vijaneros por todo el pueblo hasta entrada la noche

15:00 h Música tradicional y sesiones improvisadas por el pueblo

20:00 h Retirada de los últimos vijaneros

Aspectos a tener en cuenta

No se debe entorpecer el paso de los personajes, cualquier Vijanero puede usar el palo para asegurar que así sea. Rogamos respeto y comprensión.

La Vijanera no es un «carnaval», no llevamos «disfraces», es un rito con siglos de antigüedad que se ha conservado gracias al esfuerzo de un pueblo volcado con su cultura tradicional.

 

¿Dónde aparcar? / ¿Cómo llegar?

Gracias a los vecinos del pueblo intentaremos habilitar el mayor número de fincas para aparcar pero el tiempo nos condiciona. Eso sí, recomendamos llegar antes de las 10 h para evitar complicaciones ya que el pueblo solo tiene una entrada.

Acceder en coche desde la autovía es sencillo, únicamente es necesario tomar la salida de Santa Cruz de Iguña/Molledo si se accede por el norte. Desde ahí, habrá que atravesar este último pueblo hasta encontrar el desvío a Silió a mano izquierda. A continuación, poco más de un kilómetro hasta nuestro pueblo. Por el sur, se puede dejar la autovía en la salida de Santiurde de Reinosa y tras pasar las Hoces, entrar en Bárcena y seguir en dirección a Molledo. Tras el paso a nivel y el puente sobre el Besaya, a mano derecha se encuentra el desvío a Silió. Como alternativa, es posible acceder desde el pueblo del Sel de la Carrera mediante todo terreno por una pista forestal que conecta las dos localidades. El acceso desde el vecino pueblo de Helguera, por el norte, debe hacerse a pie durante unos 700 metros.

Se recomienda seguir las indicaciones de protección civil que distribuirán el tráfico hacia las zonas previamente habilitadas.

 

Las «Coplas»

Además de ser un acto principal de la fiesta, se trata de un modo de conseguir recursos para la asociación. Eso sí, recordamos que las coplas no se venden, se pide la voluntad. Tampoco se trata de «programas de actos», son el resumen satírico del año que acaba de finalizar. Vienen dentro de un díptico en el que se explican los rasgos principales del rito y un resumen de las bases del concurso fotográfico. La forma más sencilla de conseguirlas es acercarse al puesto situado frente al templete junto al punto de partida de la comitiva principal. Además de permitir que se pueda seguir el acto sin problemas, se colabora con la mascarada. Quien no tenga las coplas durante la lectura de las mismas, se perderá los detalles por lo que es bueno conseguirlas con suficiente antelación al acto.

XV Concurso fotográfico Vijanera 2020

 

Premios:

1º premio mejor trabajo: 500 €

2º premio segundo mejor trabajo: 150 €

Accésit: 75 €

Mejor fotógrafo del valle de Iguña: 75 €

bases concurso 2020

Otros colaboradores

En este ámbito agradecemos la colaboración especial de Andros la Serna.

También colaboran Cantabria Infinita y Camino Lebaniego.

Resultado de imagen de cantabria infinita

¿Dónde comer / alojarse?

En el pueblo y el resto del valle existen distintos establecimientos que ofrecen dichos servicios. Recomendamos los incluidos en el cartel del concurso fotográfico.

Servicios

Hay que tener en cuenta que el pueblo tiene una capacidad limitada en relación al número de visitantes que recibe ese día. Por tanto, pedimos paciencia y comprensión.

¿Qué ver en el pueblo?

Iglesia de San Facundo y San Primitivo s.XII

Monumento más destacado del Valle de Iguña y una de las 5 muestras más importantes del románico cántabro. Sabemos que ya en 1068 y en 1119 existía como monasterio de advocación a los santos señalados. Este templo, a pesar de las numerosas reformas que ha sufrido, conserva la traza y elementos decorativos genuinamente románicos. En 1068, Sancho II lo donó a Oca, y en la segunda la reina Urraca, a quien debía pertenecer, lo entregó a la Catedral de Burgos. Esta es una fecha muy consecuente, pues sus características no repugnan en absoluto tal cronología.

Arquitectura singular

Casa Torre de los Obregón: Se ve desde la plaza de Santiago, junto al museo.

Barrio del Campo y la Lera: Con casas singulares de los siglos XVI y XVII.

Barrio de Bujar: En esta zona se encuentran numerosas casas típicas montañesas en una de las partes más antiguas del pueblo.

Paseo y parque de la Colina

Se accede desde la parte final del pueblo y muchos visitantes recordarán el entorno por ser uno de los lugares donde tradicionalmente se ha venido capturando al Oso.

Cartel Vijanera 2020

24 noviembre, 2019 - General

Escasos 40 días restan para que el primer fin de semana de Enero la Vijanera infantil abra los actos de la Vijanera 2020. En una año este 2019 en el que, como viene sucediendo a lo largo de esta década, la tradición ha estado más viva que nunca. Además de traspasar las fronteras y mostrar en el corazón del continente la esencia de nuestra mascarada, dos exposiciones han puesto de manifiesto que este tipo de ritos son parte fundamental de nuestra cultura y constituyen una pieza clave de nuestra identidad como pueblo. En el transcurso de estos meses también han aparecido documentos que atestiguan la antigüedad y arraigo del rito en Silió, algo que nos anima a cuidar con más celo, aún si cabe, el extraordinario legado recibido.

Sin embargo, es hora de mirar hacia delante y pensar en el próximo 5 de Enero. Hoy presentamos el que será nuestro cartel para la próxima edición. La imagen de César Manso rompe con la linea de los últimos años en los que los primeros planos y los personajes en solitario solían alternarse. Sin embargo, lo que mostramos este año es la otra cara de la Vijanera que no es otra cosa que caos, color, y la mezcla entre portadores y visitantes.

Nuestra Pepa, de espaldas, contempla ese el discurrir de la comitiva por «la calzá» que en ese punto abandona el pueblo para defender la raya. Hacia la giralda se dirigen todas las miradas no sin antes admirar las filas de Zarramacos y el color de los traperos. Lo que no muestra la imagen son las horas de trabajo, nervios e ilusión que invierte un pueblo con el objetivo de honrar la memoria de sus antepasados. Todo esto es nuestra tradición, todo esto es la Vijanera.

El patrimonio inmaterial que nos conecta con nuestro pasado

29 agosto, 2019 - General

Pocas cosas unen más a un colectivo que sentirse poseedores de un hecho diferencial. Se trate de un entorno físico, un tipo de arquitectura, una lengua… estos elementos sirven como ejes para reafirmar un sentimiento de orgullo que van incorporando de manera casi inconsciente las diferentes generaciones. En una sociedad en la que la unión era más que una opción una necesidad, nuestros antepasados supieron fomentar ese sentimiento de comunidad que cristalizaba en el día a día del trabajo en los praos, las tierras y el monte, pero que en determinados momentos también trascendía esa cotidianeidad para convertirse en tradiciones. En nuestra zona, tuvieron gran importancia los ritos asociados a los cambios de ciclo apareciendo: las Vijaneras, los Truidos, las Marzas, las Mayas, los Castilletes o Torres de Rodales o los “Inocentes”.

En primer lugar y con objeto de entender mejor qué es lo que concebimos como patrimonio inmaterial, creo que se hace necesario aludir a la convención de 2003 para la Salvaguarda del Patrimonio Cultural Inmaterial en la que la Unesco realiza la siguiente definición:

“Patrimonio cultural inmaterial significa las prácticas, representaciones, expresiones, conocimientos y habilidades – así como los instrumentos, los objetos y artefactos, los espacios culturales asociados con los mismo que las comunidades, los grupos y en algunos casos los individuos reconocen como parte de su legado cultural. Este patrimonio cultural inmaterial, transmitido de generación a generación, es constantemente recreado por comunidades y grupos en respuesta a su entorno, su interacción con la naturaleza y su historia, y les proporciona un sentido de identidad y continuidad, promoviendo de este modo el respeto por la diversidad cultural y la creatividad humana.”

Zarramacos a su paso por el barrio de Rozas (Silió). Asociación Cultural Amigos de la Vijanera. 2019

 

La tradición oral es la cadena de transmisión que ha permitido ese trasvase de conocimientos desde tiempo inmemorial. Sin embargo, en ocasiones aparecen fuentes escritas que recompensan la intensa y abnegada dedicación que requiere trabajar en el ámbito de las tradiciones. Hallazgos de este tipo trascienden lo meramente científico rozando lo sentimental, ya que nos conectan con una sociedad de la cual somos herederos, en muchos casos incluso a nivel sanguíneo.

Mostramos aquí una serie de datos históricos que nos hablan de la importancia que tenía para los antiguos habitantes de este rincón del valle de Iguña esta fiesta, que por cierto en otros lugares en la misma época era ya tildada como propia de salvajes. La primera constancia escrita alusiva al rito dice así:

“Cuenta del gasto hecho por los Regidores en nombre del Concejo en el abierto de Manuel Saiz Mesones en el año de mil ochocientos cuarenta y nuebe.

Primeramente, una cantara de vino Tinto que franqueó el concejo a los de la Viejanera (17 reales).

Reseña en el libro de cuentas del Concejo de Silió en 1849

Este apunte, relativo a la Vijanera que se celebró el 31 de diciembre de 1848, constituye uno de los documentos civiles referentes a mascaradas más antiguos de todos los que se conservan en la península, ya que en su mayoría dichas fiestas eran mencionadas a consecuencias de sanciones o críticas por parte de los estamentos religiosos. Llama la atención la aclaración acerca del tipo de vino a entregar a los mozos anotándolo con posterioridad, posiblemente a raíz de una petición de los mismos. También la mención de “Viejanera” algo que nos hace pensar en una relación muy directa entre esta denominación y la fecha de celebración de la misma que en Silió era siempre el día de Nochevieja.

Años más tarde, también se deja constancia de otra entrega de vino:

“Lo de cincuenta y ocho reales del vino que se les dio a los Mozos para la Vijanera”.

Reseña en el libro de cuentas del Concejo de Silió en 1862

Ya en el siglo XX siguen documentándose diferentes Vijaneras en este caso, a consecuencia de altercados provocados en la posterior comida la semana siguiente como recoge esta noticia de prensa de 1903:

“Resultas de la “Vejanera”

Los mozos de Silió celebraban el día de Reyes una fiesta con los productos recogidos en la Vejanera, que corrieron el último día del pasado año y al terminar la comida, por si habían o no de jugar un partido de bolos, se suscitó una acalorada reyerta entre varios jóvenes, que se fueron a las manos, tirándose a la cabeza bolas y bolos, resultando gravemente herido José Balsa, que durante media hora permaneció privado de sentido a consecuencia de un bolazo que recibió en la cabeza.

El médico calificó de pronóstico reservado las heridas que tenía.

La reunión con este motivo se deshizo y algunos de los mozos se dirigieron a Molledo, donde por la noche se celebraba también la Vejanera.

En esta “juerguecita” hubo su correspondiente reyerta, promoviéndose entre varios jóvenes de Silió, que trataban de agredirse, un gran escándalo…”

Periódico El Cantábrico. Enero 1903

En otras ocasiones elaboraban las “campañas promocionales” de la época. Es cuanto menos curioso leer esto en un periodo como el actual en el que este tipo de tradiciones ven cómo se cierne sobre ellas la amenaza de una afluencia masiva.

Este llamamiento a disfrutar de la tradición en Silió el último día de 1933 decía así:

“Organizada por la juventud de este pueblo, se celebrará hoy, día 31, como fin de año, una gran “vejanera”, que promete estar animadísima, dado el entusiasmo desplegado por los organizadores, que ponen todo su empeño en que resulte un día agradable para los que concurran a ver esa fiesta tan típica y popular, y a la que eran tan aficionados nuestros antepasados. Es de esperar que, sin que pierda su carácter viril, resulte de buen gusto y humor, descontando nuestros jóvenes, una vez más, la cultura de que gozan, que es honra de nuestra patria chica y orgullo de la Montaña. Esperamos que acuda buen número de forasteros al pueblo de Silió, a regocijarse con un espectáculo tan típico, que, como otros muchos, va desapareciendo, y que hace pocos años era recibido en el Valle de Iguña con gran algazara y contento.”

Periódico El Cantábrico. 31 de diciembre de 1933

Cabe apuntar que en la prensa generalmente aparece la denominación “Vejanera”, ya que estaba muy extendida en partes del valle de Iguña y de Toranzo. Sin embargo, en las anotaciones del concejo de Silió y la mayor parte de los testimonios recogidos en el pueblo casi siempre se habla de “Vijanera”, salvo en la primera mención en la que se emplea el término “Viejanera”. El hecho de que se celebrase siempre el último día del año unido a la importancia, muchas veces minusvalorada, del personaje de la vieja hacen que sea necesario replantearse muchas de las teorías acerca del origen etimológico del término.

En la actualidad, existen dos crecientes amenazas que pueden alterar la esencia de este tipo de ritos. Por un lado, está la banalización o simplificación surgida como consecuencia de intentar encontrar repuestas con argumentos del siglo XXI a ritos milenarios. El otro riesgo es precisamente la fosilización. En este sentido, estos documentos ponen de manifiesto cómo la fiesta evolucionó en un periodo de unos 100 años y habría seguido haciéndolo de no haberse cortado de manera abrupta. Es necesario entender este tipo de tradiciones como una amalgama de diferentes capas en las que, sobre un núcleo central, han quedado adheridas trazas de diferentes periodos históricos. En 1849 obviamente no podían aparecer personajes como los documentados en el primer tercio del siglo XX que son posteriores a esa fecha como por ejemplo los guardias civiles cuya creación es casi contemporánea al apunte. Tampoco en esa “Viejanera” aparecerían el Indiano, cuya figura tal y como la entendemos surge años después y mucho menos el fotógrafo de cuya existencia como profesión nadie en la zona tendría constancia en esa época.

Todo este peso y gran responsabilidad debe recaer sobre los cimientos bien construidos por los portadores de las tradiciones. Por todo ello, las recuperaciones recientes de los otros ritos estacionales del pueblo ayudan a destacar aún más esa identidad propia, sirviendo de nexo entre una sociedad rural que conformó lo que somos hoy en día y un futuro en el que todo el planeta tiende a la uniformidad cultural. Convendría reflexionar acerca de la inmensa responsabilidad que tenemos como colectivo a la hora de censurar y evitar malas prácticas relacionadas con la innegable influencia de la modernidad y el reconocimiento como reclamo, no como gratificante consecuencia del trabajo bien hecho.

Sirva este breve artículo para agradecer una vez más a todos y cada uno de los Vijaneros que, desde hace siglos, vienen manteniendo esta llama encendida y no permitieron que su identidad cultural cayese en el olvido.

Asociación Cultural Amigos de la Vijanera

 

Fuentes consultadas y agradecimientos:

Actas del concejo de Silió puestas en valor por Pilar Villegas y la Junta Vecinal.

Artículos de “El Cantábrico” recogidos en diferentes trabajos de investigación acerca de la Vijanera realizados por Sara del Hoyo Maza.